15.11.12

Mejor cuanto más lejos

Avispa halcón (N.G.)
Los insectos y yo. Esos seres fascinantes, enigmáticos, tan diversos, tan complejos y tan simples a la vez. 

Sincerémonos. 

Esos seres fascinantes, enigmáticos, tan diversos, tan complejos y tan simples a la vez... Y tan raros, sobre todo tan IMPREVISIBLES, que no sabes si te van a saltar a la cara, volar al pelo, pegarte un bocado, inyectarte alguna sustancia tóxica, producirte urticaria o intentar huir con fatal resultado y acabar otra vez en tu pelo, en tu cara o en cualquier otra parte de tu cuerpo donde lo transportes alegremente ignorante de ello....Uf! Son extraterrestres en miniatura.

Así al aire libre, sin problema. Es decir, con espacio para correr si hace falta. Pero en espacios reducidos somos ligeramente incompatibles. Aunque hay tipos y tipos. 
No es lo mismo una mosca que...una mantis. Recuerdo dos ocasiones en que al abrir la ventana y subir la persiana descubrí a una preciosa mantis enganchada al borde, saludándome con la patita. Fueron dos veces muy seguidas, en dos ventanas distintas pero debió de ser la misma individua que estaba de exploración. No sé que tienen que me disgustan sobremanera a la vez que me atraen, pero no me atraen como para que quiera acercarme a ellas, confianzas las justas. 

No me digáis que no intimida. Aunque también podría
estar practicando algún paso de baile flamenco...
-Foto de blog-

Otro tipo incompatible con mi persona en un espacio pequeño...o grande...son las cucarachas. Con esa manía suya de correr precisamente hacia tus pies en el último momento, tan supervivientes ellas, tal afán reproductor y con tanta variedad de especímenes... Mejor no hablo de un documental que vi hace un par de meses...

Cucas (N.G.)
Una vez se me coló una en una zapatilla. Noté algo con el pie pero no supuse que sería lo que fue después. Como me molestaba metí la mano.....................
.........Y...aunque...son...tremendamente... suaves...ese recuerdo...me pone...la piel...de gallina....

Una razón añadida de que no me gustan los insectos en espacios reducidos, es decir mi casa, es que como convivo con dos gatos curiosones, -además de molones- no puedo usar insecticida así que recurro a Pelotillo que tiene un arte y un salero sin igual en eso de hacer que los insectos desaparezcan sin que ninguno resulte dañado en el proceso, bueno, contando con que las cucas sepan bucear. 

Así que esta mañana, en el metro, esperando pacientemente en el andén, advierto que en el suelo donde van apoyados los rieles se mueve campante una cucaracha rubia. Es insólito que la vea porque la que escribe tiene unas cuantas dioptrías y la cuca está lejos pero supongo que fue una reacción al movimiento. Algo se me removió por dentro a mí también y pensé con alivio que al menos estaba bien lejos y se movía en dirección contraria hacia mi. 

Pero justo después de pensar esto noté un movimiento descendente de algo que caía (después descubriría que era "algo que revoloteaba") a mi lado. Afortunadamente tengo dioptrías pero mantengo la agudeza visual que si no ni me hubiera enterado. 
O quizás fue que estaba predispuesta, el caso es que miré hacia abajo y detrás de mí acababa de aterrizar otra cuca CON ALAS y probaba suerte en el andén. 

No quise averiguar si era la misma que había visto antes o es que se están adueñando de la civilización y empiezan por el metro que como ahí todo puede suceder pasan más desapercibidas.
Despacio me fui moviendo desde mi sitio hasta colocarme en otro más estratégico con respecto a la cucarachización, no sin antes supervisarlo visualmente. 

La verdad es que tuve que contener la risa, seguramente nada que ver comparada con la que les tiene que dar a las cucas y a los insectos en general cuando nos ven huir despavoridos en su presencia. 


29.10.12

Cuando la fe sale a tu encuentro

Quien utilice el transporte público en Madrid habrá notado -imposible evitarlo- que desde hace unas semanas tenemos paros que suelen coincidir viernes y lunes para tremendo regocijo de los usuarios. Pero como los madrileños debemos de tener un tanto por ciento de mártires y también necesidad de desplazarnos seguimos usándolo a pesar de que de repente tengamos que intimar con desconocidos mientras ponemos cara de viaje en ascensor y buscamos inspiración en el techo, escudriñándolo con ahínco.

Esto de las huelgas de transporte público no lo acabo de entender muy bien. Se supone que se perjudica al usuario para que nosotros protestemos y hagamos presión o dejemos de usarlo en esos días pero: 

a. Está más que demostrado que las personas que tenemos que coger el transporte público da igual que sea huelga o no, hay que llegar al lugar de trabajo, citas, etc y sabemos de sobra que no sirve de nada protestar. Y en un vagón abarrotado de gente hay mucha tensión de por sí así que mejor guardar la calma. Se ve que los que hacen los paros no saben lo que es. 
b. Tal y como está montado el sistema de tarifas a todo lo más que podemos llegar es a saltar el torniquete de entrada y eso si no te cascan las rodillas, que no tod@s estamos para esos trotes. Pero digo yo, ¿para qué quiero arriesgarme a hacerme una fractura de menisco si precisamente porque uso el transporte público a diario pago el abono mensual? Que sería de idiotas con los precios que tienen ahora darse el lujo de hacer varios viajes al día con billete sencillo y ahora mismo es un lujo casi con el bono. Es un lujo viajar en transporte público en general.

Sea como fuere los que pierden son l@s viajer@s que pagamos lo mismo por un servicio peor y llegando tarde al trabajo.

El viernes fue un día glorioso. Sabiendo que las horas punta son las que más duelen y que los viernes hay empresas que terminan a las tres el viernes introdujeron una novedad: Poner precisamente los paros media hora antes y hasta dos horas después. 
De ese modo no había escapatoria porque a ver quién es el/la bonito/bonita que sale más de media hora antes de trabajar, tal y como está la cosa, sin tener casi que pedir un día de vacaciones. Sí, que esto de pedir un día es una exageración pero a mí ya me parece saña. Que con que empiecen a las tres ya hacen pupita. Que además están los paros encubiertos los días no oficiales de huelga.

Después de esta reflexión-pataleta que agradezco me hayáis dejado hacer por el bien de mi salud nos metemos en situación. 

Ahí que entro yo al andén y veo que está abarrotado de gente y leo con asombro que los paros se han adelantado como ya he contado. He quedado en el centro y no voy a llegar ni aunque me vuelva plana como un tallarín, que no conseguiré hacerme sitio porque vienen los trenes que no cabe una pelusa.

Así que como últimamente estoy buscando el equilibrio y mantener la paz interior lo dejo estar, si total cualquier viernes siempre hay algo parecido en condiciones normales. 
....Pero qué de mala vibración hay en el andén, que se percibe la negatividad.... Que como yo estoy tan sensitiva últimamente lo noto y todo así que yo sigo con mi plan. Concentración y paciencia, cero agobios, música en los oídos, observo las malas caras. Pasa por mi lado una señora rubia con el ceño fruncido, qué malo es esto para las arrugas. Yo voy bien, aunque pase el primer tren y mire con angustia cómo la gente se mete a presión, pero literal eh, que aquí no exagero. Que siempre pienso cuando lo veo que ojalá no falle nada en el viaje, que nunca pasa nada importante, pero que con tanta gente dentro no se salva ni el cartel de la inspección sanitaria. 
Pasa un segundo tren, en iguales condiciones. Lo dejo marchar. Tan bueno es no perder tu tren como saber cuándo dejarlo pasar. La señora rubia que está más o menos cerca de mí ha decidido esperar también, somos un@s cuant@s esperando y creciendo. La estadística no falla, hay que dejar pasar dos trenes si quieres llegar de una pieza a tu destino. Sigo escuchando música. 

Se aproxima la señora rubia. Supongo equivocadamente que quiere preguntarme algo. Blande un folleto que cuando ya me lo acerca a la cara leo: "Consuelo para el deprimido" mientras me dice: "Para que lo leas en tu tiempo de espera", con una sonrisa que yo siento a medio camino entre el embaucamiento y el autoengaño que ya hay que estar muy convencido de que alguien va a estar deseando leer algo así y más aún en plena huelga de transporte. Yo le dedico una sonrisa producto de mi experiencia (defecto) profesional en atención al público pero que acompaño de un "no, gracias". A mí ya no me convierte ni dios.

Debe de ser que me vio necesitada de iluminación o que me vio hecha polvo porque no se lo ofreció a nadie más y eso me dio que pensar...Pero como estoy simplificando al máximo lo pensé...unos segundos :) y me fui al final del andén que vi que el último vagón del segundo tren aún hubiera admitido dos viajeros más. Y efectivamente a la tercera me subí, apretada como una sardinilla pero con espacio suficiente para que los pulmones hicieran su función.




15.10.12

Alien y yo: esa historia de amor que nunca acaba

Prometheus llegó por fin a la gran pantalla de mi casa, concretamente la del salón, que es la más grande si contamos los ordenadores. A pesar de que no las tenía todas conmigo porque las precuelas (pseudo precuela en este caso) suelen decepcionarme, y pongo de ejemplo Las crónicas de Riddick después de ver Pitch Black, me ha sorprendido gratamente.

imagen de Blog de Cine

Por supuesto allá donde esté Fassbender voy yo a ver lo que haga y digo esto teniendo aún pendientes de ver unas cuantas películas suyas pero ese es el impulso que me provoca. Ha sido un actor que ha despertado mi admiración de forma pausada y creciente y cada vez me gusta más. Me sorprende y me asombra su capacidad camaleónica para lograr hacer un personaje distinto cada vez. Consigue que me los crea todos y que no vea a Fassbender sino al personaje.

Noomi Rapace es otra actriz a la que también tengo en alza en mi ranking particular y un punto clave para seguir impulsándola en la lista ha sido precisamente esta película. 
Debo decir que me echa para atrás su parecido con Berta Collado, quien lamentable e injustificadamente me produce cierto rechazo que yo atribuyo sobre todo a su papel de buenorra-simpática-de-guión de "Sé lo que hicistéis", un programa que era entretenido hasta que se lo fagocitó el ego de Patricia Conde y cuyo contenido empezó a centrarse exclusivamente en su guerra con Telecinco.
Pero a Noomi Rapace le daré muchas oportunidades más porque me transmite plenamente lo que hace y me convence y me cae bien. De Charlize Theron no digo nada porque todo lo hace bien y es siempre muy convincente.

Prometheus explora hacia atrás en la historia de Alien y fantasea nada menos que con el origen de la especie humana. Conecta muy bien con Alien, el octavo pasajero pero tiene su propio hilo y perfectamente podría tener una continuación. De hecho yo necesito que tenga una continuación.

Y claro, es notar el gusanillo de Alien (en sentido figurado afortunadamente) y es como las pipas, ya no puedes parar cuando empiezas así que otra vez me he vuelto a enganchar a sus pelis. Que me veo una y me las tengo que ver todas, incluso la tercera que es la que menos me gusta. Y las he visto montones de veces y me dejan pegada a la pantalla igual que siempre y sigo sufriendo la tensión como el primer día. Es como una relación tortuosa en la que sabes que no hay nada nuevo por descubrir, que ya está todo dicho pero es reencontrarte con el sujeto de deseo y vuelves a caer con todo el equipo, como la primera vez aunque la verdad es que con Alien, no caigo, me tiro en plancha a sus brazos.
Pero no es plan, señores, que luego tengo que decidir si sacrifico mis costumbres televisivas o me troceo Alien en sesiones interruptus y así no se puede, no.

De aquí en adelante voy a tener que pasar de espaldas a la estantería de las pelis más aún cuando parece que sacarán una segunda parte de Prometheus (acabo de descubrirlo mientras escribo esta entrada)...y entonces serán 6 películas las que me tendré que ver casi del tirón...

20.9.12

Armando el puzzle

Desde que he vuelto de vacaciones estoy en período de reflexión y tanta reflexión me ha provocado un estado de abstinencia mental a la hora de plasmar alguna idea aquí. 
Pero no quiero dejar de entrar a escribir, algo que me encanta, (ni de leeros) y más aún después de lo bien que me lo he pasado con el juego del cadáver y de haber conocido más de cerca gente muy creativa y encantadora :)
El caso es que he vuelto de vacaciones (¡qué lejos quedan ya!) con el firme propósito de dar un giro a mi vida, necesito varios en realidad, y solo espero que al final no acabe mareándome. 

Estoy tratando de encontrar la piedra filosofal que me permita mantenerme a mí como persona y mantener vivas las ilusiones que tengo y que en una parte se manifiestan a través de este espacio, mi afición adicción a la fotografía y mi esperanza de crecer tanto en esto como en mi faceta crafter (artesana podríamos decir pero encuentro el término un poco demasiado amplio; de momento no me dedico a hacer galletas aunque no me lo repito mucho que con lo que me gusta probar cosas nuevas seguro que me apunto). Dejo a un lado las ilusiones de la faceta personal que también tengo :)

La cuestión es que parece que me he ido pero no me he ido. Me estoy dando de plazo este año para terminar proyectos que ya he empezado. Estoy apuntada a tres grupos de fotografía, que me encantan, y estoy cocinando a fuego lento otras cosas que tengo en mente, pero para todo necesito tiempo. 
Por otro lado está la faceta bohemia que también necesita de mi creatividad y aunque considero que ideas no me faltan quiero seguir disfrutando con todo y no acabar tirándome de los pelos ni que todo salga adelante pero se acabe quedando cojo de un modo u otro. 

¿Y por qué digo esto? Pues porque tengo poca vida "social" en la red, porque estoy en modo esponja y me dedico a absorber todo lo que pueda, a leer, a reconducir el rumbo, a definir lo que hago y sobre todo lo que quiero hacer y a tratar de dar el salto en algunos aspectos de una vez por todas sin esperar a que se confabulen los astros a mi favor. Y sobre todo porque me pone un poco tristona no darle vidilla a este blog como me gustaría. 

Recuerdo mi última semana de vacaciones de este verano, en la que me he dedicado plenamente a descansar, con total premeditación y alevosía ¡y lo bien que me sentó!. Sé que no  voy a conseguir eso para la vida activa ni de lejos pero tampoco quiero acabar perdiendo las tuercas por querer llegar a todo, pronto y bien. 

Desde que abrí este blog creo que esta es mi entrada más personal de todas pero no la primera en la que os digo:

¡¡Os echo de menos!! ♥...snif


3.8.12

El Cuarto de Baño {La Publicación} ~ Parte 15


TROZO 18. FINAL. Mariu

Se quedó quieta unos segundos, la luz se apagó, "venga, ¿qué más me puede pasar?",  pensó. 
En medio de la oscuridad observó la navaja. Se había fundido la linterna, ya no sabía qué hacer, estaba exhausta de cansancio, se aferró a la navaja con fuerza, con las dos manos, y se puso a llorar. La iban a coger, sin duda. 

De pronto, justo cuando escuchó que uno de los de la banda de la Triada de Dragón se encontraba a escasos metros de ella, la navaja emitió una luz muy intensa durante unos breves instantes, que lo deslumbró. Inmediatamente después, la navaja tiró de ella y salió volando, literalmente.

Voló y voló en medio de la noche sujeta a la navaja del hijo de su vecino. Incrédula se pellizcó el brazo, pero no despertó, ahí estaba ella, surcando el cielo, en vez de los mares, cual Mary Poppins con su paraguas, pero ella con una navaja. Era cómico todo.

Miraba para abajo, temerosa al inicio y con curiosidad y desconcierto después, estaba muy alto. Pudo ver la Torre Eiffel y la Catedral de Notre Dame. Después cayó en un profundo sueño…

Se despertó completamente desubicada, le dolía muchísimo la cabeza, era de día y notaba luces destellando, aun no había abierto los ojos, no podía, le pesaban mucho. 
Poco a poco fue forzando los párpados para conseguir ver que estaba metida en un estanque de nenúfares con peces naranja nadando alrededor. Entonces se obligó a abrir un poco más los ojos y vio varios grupos de chinos, cada uno con una cámara, haciéndole fotos. En aquel momento se dio cuenta que se encontraba ni más ni menos que en la Alhambra, en Granada.

Comenzó a recordar todo, vio que la navaja brillaba en el fondo del estanque y la sacó. 
Salió del agua y se puso a caminar sin dirección. Se sentó en un banco.

Necesitaba poner en orden las ideas. Recordó cómo su antiguo novio le había propuesto hacer un trabajo para las Triadas Chinas. “Es fácil”, le dijo, “sólo tienes que hacer entrega de un paquete en el cual hay dos diamantes azules”. Como fue ella quien lo dejó con aquello de “te quiero mucho, pero te mereces algo mejor”, pensó que era una forma de arreglar aquello.

Hizo exactamente todo lo que le dijo Javier, que así se llamaba su ex, o profesor Cinnamon, como le llamaban entre sus amigos, porque estaba siempre metido entre tubos de ensayo en un laboratorio. 
Hizo entrega del paquete a una china que estaba allí esperando en el pantalán. La china extendió la mano y en su palma había un sello grabado a fuego y en medio tenía un lunar. Le vino a la cabeza entonces la chica del edificio donde casi la atraparon, esa que tanto se parecía a ella, tenía el mismo sello en la palma y el mismo lugar, sin duda alguna era la misma mujer, pero ahora, físicamente ya no era china sino que era europea y ¡le había robado la identidad!

Y entonces cayó en la cuenta… 
Aquí estaba el quid de la cuestión: Javier no había podido soportar la ruptura. Obsesionado como estaba con ella, había tratado de clonarla, ya le parecía que le había resultado muy fácil dejarlo con él. Ahora quería deshacerse de ella para siempre. Ya tenía lo que quería en la mujer china que él había conseguido copiar, y por supuesto él tenía que ser el jefe de la banda, estaba segura, pero… ¿quién se creería esta historia? ¿Cómo iba a ir ahora a la policía a contarlo? La tomarían por loca y encima la internarían en un centro psiquiátrico. 
Miró la navaja buscando de nuevo solución… ¿no la había encontrado cuando estaba a punto de ser raptada, pues ¿por qué ahora no? Pero no sucedía nada.   

Miró al cielo y cerró los ojos, dejó que el aire que había le acariciara la cara… necesitaba algo de realidad. De repente, alguien le habló, y se sobresalto, era uno de los de seguridad de la Alhambra…

- ¿Está usted bien?- le preguntó

-  Sí, gracias- contestó ella

-   Me tiene usted que acompañar, por favor

-    Claro- respondió sin fuerzas.

Recorrieron parte de la Alhambra. Qué belleza de lugar. Imaginó a las princesas por los palacios y todo el mundo siendo muy feliz. Al final, en la garita de acceso a los Palacios nazaríes estaba el hijo de su vecino esperándola.

-   Hola- dijo él

-   Hola, necesito respuestas – dijo ella, sin dar pie a ninguna formalidad más

-   Lo sé y por eso estoy aquí

Salieron de la Alhambra y montaron en un coche rojo. Él iba sonriente y, a ella eso, le dio confianza. Se metieron en una cafetería y pidieron un café y una tostada que ella engulló antes de hacer nada más. Él la observaba.

-   Gracias– le dijo él – Nos has salvado a todos de caer en manos del temido profesor Cinnamon. No te podía decir nada, pero por eso te entregué mi navaja, para que estuvieras a salvo. Te necesitábamos para mantenerlo controlado. Sé que pensarás que a él le costó que le dejaras y que, por eso, hizo un clon tuyo, pero aunque te duela en el orgullo, no ha sido así (efectivamente esto a ella no le gustó nada). Todo es mucho más complicado. El profesor Cinnamon estaba montando una operación para suplantar la personalidad de mucha gente y tú estabas como prueba. Quería clonar a autoridades a nivel mundial para tomar decisiones e ir, poco a poco dominando todos los países. Tú eras su experimento.

-  ¡Dios mío! Pero… ¿puede ser esto cierto?, ¿quién eres tú? ¿por qué sabes todo esto?

-   Para tu información yo pertenezco a una organización secreta, que nos encargamos de este tipo de trabajos transfronterizos. Disponemos de la mejor tecnología, tecnología que ni siquiera está aun en el mercado, de ahí la navaja.

-   ¿Y ahora qué? ¿qué ha pasado con Javier? ¿qué va a ser de mí ahora?

-    Javier, como tú lo llamas, está ya a buen recaudo, no te preocupes, que nunca más te volverá a molestar. A mí no me volverás a ver, solo vengo para informarte que mi organización me ha encomendado que te traslade, que quiere recompensarte. Te ofrecen una mansión en pleno Caribe, rodeada de palmeras y caipiriñas con vistas al mar, ¿aceptas?

-    ¡¡ Por supuesto!!    

FIN

~  ♦  ~  ♦  ~  ♦  ~  ♦  ~  ♦  ~  ♦  ~  ♦  ~  ♦  ~

Esto ha llegado al final. Espero que l@s que habéis participado lo hayáis disfrutado al escribirlo y os haya gustado el resultado. A mí me ha asombrado la coherencia que tiene (¡dentro de unos límites porque hay que ver qué de giros que ha dado la pobre protagonista!). 

Hablo por los demás "forenses fundadores" y por mi y digo que nos ha encantado la experiencia, que queremos repetir, aunque quizás complicándolo un poco más en la forma...para seguir experimentando y sorprendiéndonos. Que estamos muy agradecidos de la acogida que ha tenido y yo estoy muy contenta de haber leído algunos comentarios diciendo que os gustaría participar en una próxima edición. 

No estoy pudiendo contestar a los comentarios porque tengo bastante trabajo en este momento (justo en agosto, con la pereza que da con estos calores) pero los leo todos y los responderé en cuanto pueda. Y lo mismo para ponerme al día de vuestros blogs, no me da para más. Lo que sí puedo adelantar es que para tod@s l@s participantes habrá una sorpresita para septiembre. 

Aunque seguiré rondando por aquí e intentando subir alguna entrada que otra os deseo feliz verano y muy feliz descanso. A los que quizás estéis en otra época del año, que la disfrutéis a tope hagáis lo que estéis haciendo. 
¡¡Un besote enorme para tod@s!!

2.8.12

El Cuarto de Baño {La Publicación} ~ Parte 14


TROZO 17. Laura Gutiérrez.

¿Era esa chica que había contactado conmigo porque quería darme una entrevista sobre el estudio que está llevando a cabo el profesor Cinnamon? Hablé un par de veces con ella, ni siquiera me preocupé por saber cómo había dado conmigo y cómo con la cantidad de periodistas especializados en biología o genética que están luchando constantemente por conseguir una mínima información de científicos que realizan tantos y tantos estudios, viniese a mí cuando ni siquiera he terminado la carrera y ni siquiera conocía que se estuviese  desarrollando un proyecto de tal envergadura. 
Insistía en no darme demasiada información pero, ¿por qué demonios me dejaría seducir por un tema así?, ¿quién me mandaría a mí?

 El caso es que traté de buscar información en ese breve período de dos horas que me concedió a modo de favor para saber quién sería ese señor y a qué se dedicaba. Solo recuerdo datos sueltos: tenía orígenes camboyanos… fue la única persona de su familia y de su entorno que se salvó de los crímenes de los Jemeres Rojos… dicen que durante un tiempo trabajó de cerca con Ian Wilmut antes del proceso de clonación de la famosa Oveja Dolly. También leí algo sobre sus diferencias y que por eso quedó fuera de aquel proyecto, a él le IN TE RE SA BAA… 
"¡¡Oh, nooooo, la clonación en humanos!! ¿Tendrá algo que ver el parecido de esa chica conmigo? No puedes ser, yo tengo una familia… dicen que soy clavadita a mi abuela, ¿Trataría ella de contactar conmigo porque era ella? ¿Sería humana? Desde luego se parecía mucho a mi y su voz era de lo más normal. 
Qué dolor de cabeza tengo. Todo me da vueltas, no sé cuánto tiempo más aguantaré aquí. Necesito salir.  Fusión fría… Experimentos con castores… ¿por qué nunca fui una alumna aventajada? A lo mejor así podría entender algo  Y esta camiseta ridícula tan grande que llevo encima con la letra A, me pareció que también aparecían una B y una C cuando la vi sobre la cama, ¿se trataría de una ilusión óptica? ¿Habrá más gente como yo secuestrada aquí? ¿Nos habrán subdividido en 3 grupos distintos…? ¿Qué significado tendrá cada una de las letras? ¿Cómo voy a salir de aquí?

Metiéndose las manos en los bolsillos descubrió la navaja suiza que el hijo de su vecino, según le contó, le cedía durante un tiempo, “porque es mágica y cualquier amigo mío podría encontrarla”. Solo tendría que guardársela un tiempo y siempre habría de llevarla encima porque en cualquier momento podrían coincidir y él podría pedírsela. Vaya historia tan absurda… pero ojalá ese friki que tengo por vecino estuviera aquí, él seguro que tendría alguna idea para escapar de este lugar…

 BBBRRRRROOOOOOOOMMMMWWMWTTTRRRRMWMWMMW  

"No, lo que faltaba, esto está temblando, espero que el edificio aguante o podrá ponerme la huída más complicada, si es que consigo sobrevivir".

 El tabique que daba a la parte de detrás del armario se abrió, estaba todo oscuro y había mucho polvo en el ambiente, parecía un lugar muy espacioso. Según su orientación, la chica y el que parecía el jefe de la banda de los ojos rasgados quedaban a su espalda pero no sabía si podían haberse caído algunas paredes más. Empezó a trastear con la navaja y encontró una linterna que le ofrecía una luz mínima que le bastaba para no tropezar a cada paso, pero no lograba enfocar lo que había más allá.

 ¿Por qué la buscaban a ella? ¿Por qué esa chica era físicamente tan similar, quiénes eran esos chinos y detrás de quién estaban? ¿Sería todo obra del profesor Cinnamon? Me duele todo el cuerpo, con esta luz jamás encontraré la salida, necesito escapar.

{Continuará...}

1.8.12

El Cuarto de Baño {La Publicación} ~ Parte 13


TROZO 16. Speedygirl.

Se recostó en la cama, mientras pensaba en la última catarata de acontecimientos: persecuciones, secuestros, peleas, delitos... ¿Cómo se había metido en todo aquello? Mientras hacía el enésimo esfuerzo por comprender, cerró los ojos un segundo y debió de quedarse dormida, porque lo siguiente que oyó fueron golpes y gritos. Unas voces sospechosamente conocidas con ese acento asiático que tanto había oído últimamente, (por desgracia) se acercaban cada vez más, dando portazos en las habitaciones contiguas. ¡Los tipos de negro! ¿Otra vez? ¿No había manera de despistarles? 
Salió por la ventana en dirección contraria a las voces y cruzó varios pasillos hasta que encontró una escalerilla que parecía conducir a la superficie. Abrió lo que parecía la tapa de una alcantarilla y se encontró en medio de un enooooooooooorme y lujoso jardín, con una piscina en el centro. En medio de ella flotaba una amplia colchoneta sobre la que tomaba el sol una impresionante joven. Se subió las gafas de sol para mirarla un momento, le dio un corto sorbo a su mojito y le preguntó lánguidamente:

-¿Ya está?

Marta no sabía qué contestar. No sabía dónde estaba, ni quién era su interlocutora, ni qué quería saber. Lo único seguro es que la confundía con otra persona y que esa confusión podría ser su salvoconducto para salir de aquel lío. En ese momento, desde luego, era su única oportunidad. Volver a los túneles ya no era una opción.

-Todavía no, pero estamos cerca.
-¿Pero qué diablos estáis haciendo? ¡Sólo es una chica! ¡Físicamente idéntica a tí, además! Es joven, está sola y no sabe nada del negocio, ¿dónde está el problema?
-Está teniendo suerte
-O vuestra inutilidad crece a cada segundo que pasa, más bien. Yo no voy a dar más la cara por tí, tendrás que explicárselo tú. Viene en media hora. Sube y cámbiate, ya. Sabes que él no soporta verte con esas pintas.
Marta tuvo la tentación de salir por la puerta de la calle y alejarse lo más rápidamente posible de aquel lugar. Pero desde que comenzó ese lío no había hecho otra cosa que huir. Y siempre la encontraban. Había llegado el momento de saber de qué demonios iba todo aquel jaleo.
Subió a la alcoba que le habían asignado en aquella inmensa mansión, se puso uno de los cientos de elegantísimos vestidos que había en el vestidor y bajó a la sala de estar. Él ya estaba allí. 
Iba de negro y tenía rasgos asiáticos, como los tipos que la llevaban persiguiendo todo ese tiempo. En cuanto oyó su voz, sus sospechas se confirmaron: era el jefe de los ojos rasgados. Y no parecía precisamente contento. 
-El plan está a punto de irse al garete por vuestra inutilidad. Si no cogéis a la chica, no servirá de nada que tú la suplantes y te reúnas con el científico al que debes robarle la fórmula de la fusión fría, porque ella lo destapará todo. ¿Dónde la habéis perdido esta vez?
¡Por fin entendía algo! Ahora el problema era salir de allí sin que descubrieran su identidad verdadera. Al meter la mano en el bolsillo tocó la navaja suiza mágica, la que le habían asegurado que tenía superpoderes. Quizá con ella tuviera alguna oportunidad de escapar sana y salva y deshacer ese embrollo.

{Continuará...}