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17.2.11

Devorador@s de historias: Desde mi cielo

Hoy me pongo dramática y os sirvo en bandeja una historia que yo devoré en su momento el año pasado: Desde mi cielo (The lovely bones), de Alice Sebold.

La historia trata del asesinato de una niña de catorce años cometido por uno de sus vecinos y de cómo lo viven sus familiares desde ese momento y durante los años posteriores a la pérdida. (Más en la imagen, como siempre)



El punto original de este relato es que los acontecimientos y el devenir de las vidas de las personas cercanas a la protagonista son contados por ésta en primera persona después de su fallecimiento, cuando ella llega a otro lugar donde también debe sufrir un período de adaptación tras lo sucedido.

El suspense lo aporta el hecho de que nadie sabe quién es el asesino de la niña y de que la familia no tiene constancia real de su muerte con lo que mantienen de algún modo la esperanza de que vuelva a sus existencias.

Es un relato impresionante, cargado de emociones y sentimientos pero sin caer en recursos facilones.

En algunos momentos es sobrecogedor -cuando terminas de leer el libro esa es la segunda palabra que te viene a la cabeza- y precisamente su belleza y contundencia radican en la objetividad a la hora de plantear los hechos más escabrosos, en la sencillez en la forma de contar lo que sucede alrededor de las vidas nada excepcionales de los otros protagonistas, en la complejidad de los sentimientos de los seres humanos, en el efecto de las despedidas y los reencuentros y en la idea tan difícil de asimilar del estado absoluto e irreversible de la muerte, haciendo hincapié, no tanto en el acto en sí que parece casi secundario, si no en su consecuencia más importante: despedirte definitivamente de tus seres queridos.

Pero también hay un hueco para lo positivo. El amor que lo compensa todo, que lo soluciona todo aunque a veces no nos demos cuenta, algo que tenemos siempre con nosotros y al que prestamos a veces tan poca atención.

Es un libro que me mantuvo en un estado bastante triste mientras lo leí pero que mereció la pena con creces y seguramente volveré a leerlo a pesar de ello. Es cierto que para padres/madres su lectura debe de ser una experiencia mucho más dura por el efecto de identificación pero es una historia que aporta mucho más. 
Proporciona un bonito consuelo para aquellos que no creemos en dogmas de fe y tiene un efecto catárquico al renovar nuestra mirada sobre la vida que tenemos, la gente a la que queremos y a que no siempre nos comportamos de acuerdo a potenciar el lado positivo de la vida y de nuestras personas.

Peter Jackson la adaptó al cine y está muy bien contada. Utiliza formas distintas al libro de solucionar situaciones difíciles pero ejecutadas con muy buen gusto y sin dejar lugar a dudas de lo que está contando (como el asesinato de la protagonista).
El formato del cine condiciona el contenido por lo que los tiempos en la película están alterados y los acontecimientos reinterpretados para que se pueda entender la historia. 
En cualquier caso, tanto si habéis visto la película como si no, os recomiendo leeros el libro. En el caso concreto de Desde mi cielo los matices que encontraréis en la lectura revelan la gran historia que contiene.