6.2.12

Utopías (segundas partes nunca fueron buenas)

Empleado: -"Bueno, qué, ¿has pensado algo? ¿Hablamos después?"
Jefe: -"Sí, luego hablamos".
Empleado: -"¿Qué has pensado?"
Jefe: -"Bueno, te lo diré después."
......................................................

Jefe: -"Mira, es que la empresa ahora está en una situación difícil. Todo sube para todos y si te subo el sueldo me quedo sin mis vacaciones de invierno a Tailandia"
Empleado: -"Lamento decirte esto pero es que la otra opción es que venga a trabajar menos horas, eso sí, cobrando un poquito más que ahora, de ese modo puedes emplear a alguien más que también podrá consumir algo más. Es por la crisis, ya sabes".
Jefe: -"........."
Empleado: -"De verdad, que me encantaría que esto fuera de otro modo. Llevo diez años trabajando en esta empresa y lo valoro mucho, por ello no me he ido antes, pero ha llegado un momento en que solo me quedan esas opciones. Estoy intentando no tener que cobrar sin pasarme siquiera por la oficina, y para ello solo puedo aumentar el rendimiento económico del tiempo que paso aquí."
Jefe: -"...¿Cuándo habría que empezar?"
Empleado: -"Ya. Prácticamente con carácter retroactivo de dos meses".
Jefe: -"Buf..."


[Continuará...]

3.2.12

Utopías

Empleado a su jefe: -"Tenemos que hablar. Necesito flexibilidad económica."
Jefe: -"Cuando quieras".
............................................................................

Empleado en reunión con su jefe:  -"Como te decía antes necesito flexibilidad económica. La situación es la siguiente: mis necesidades han cambiado, y con los tiempos que corren ahora hay que dar más haciendo lo mismo así que he pensado que me subas el sueldo"
Jefe: -"Pero...bueno...¿para hacer qué?"
Empleado: -"Es muy sencillo, estamos en crisis, es necesario consumir más para revitalizar la economía y como ya sabrás todo está subiendo constantemente y así no hay quien salve el país"
Jefe: -"Sí pero, ¿cuánto?"
Empleado: -"Pues para empezar un 30%... De forma temporal. Luego ya decidiremos si sube o se mantiene"
Jefe: -"No sé, tengo que pensarlo..."
Empleado: -"Piénsalo el tiempo que lo necesites. Ya sabes que esto no es contra la empresa. Es que las necesidades cambian y se nos exige a todos un esfuerzo. Yo tendré que emplear parte de mi tiempo en ir de compras o comprar desde internet pero hay que asumirlo...."
Jefe: -"Bien,...te diré algo...".


[Continúa...]

27.1.12

Tomas falsas 2011

Este año con un poco de retraso, debido a acontecimientos varios, llegan a sus pantallas

LAS TOMAS FALSAS 2011:

canstillo estable por castillo hinchable
tanto va la sangre al río por tanto va el cántaro a la fuente+no llega la sangre al río
nds estressd por nds 3d (referido a la nintento 3d)
jinja (léase "yinya")  por ninja
cocoyó por pocoyó
hipopómamohipotótamo por hipopótamo
lego babman por lego batman
mintendo por nintendo
veveno por veneno
semóforo por semáforo
pasquines por skin heads
fediuá por fideuá
indiana dions por indiana jones
reduerdo por recuerdo
fientícilo por científico
primeio por premio
yogur diego por yogur griego
marieta por marioneta
weggi snaips por wesley snipes
crupo por grupo
concertio por concierto
¿estás reparada? por ¿estás preparada?
oso polar por forro polar (esto parece una chorrada pero cuando alguien te dice que hoy lleva puesto el oso polar, la cosa cambia un poco)
hormiguera por hormigonera
tuernos por truenos
mbligo por ombligo

20.1.12

¿Volveremos a vernos? ¿Verdad?

Se me han secado las palabras.
Solo tengo sentimientos.

Se expanden y se expanden por todo el cuerpo.
Están preparando un sitio de honor en el corazón. 

Las buenas personas deberían vivir siempre
y reconfortarnos, servir de guía, mantener la esperanza.

El camino es un poco más triste
cuando otra luz se apaga.

[En memoria de R.]

17.1.12

El árbol de los deseos

Esta nochevieja celebramos la cena con la familia en casa. Con tooooda la familia. Y eso es estupendo salvo por el inconveniente habitual de que no hay demasiado espacio. Pero nos apañamos. Además Pelotillo y yo le vamos cogiendo el punto y cada año hay un plus de mejora y hasta parece que nos sobra espacio y todo. En especial a los gatos. Pero eso es porque ellos son pequeños y caben en cualquier agujerillo.
A veces les miro y me gustaría estar en su pelaje. Objetivos del día: que el cuenco esté lleno, que el agua esté fresca, dormir casi todo el día, que me rasquen la barriga, saltar y jugar en la cama cuando la hacen. Y de vez en cuando premio: agua del grifo y comida blanda que huele mucho más intensa y es más suave. Cero trabajo. Cero obligaciones. Cero convivencia en hostilidad. Todo el día oyendo lo guapérrim@ que eres, lo suave que estás, lo gracios@ que estás, que pareces un peluche, un hurón, un lince, un osito, un mapache, una panterita en miniatura. El inconveniente más gordo: que algún día te toca lucir por unos minutos un gorro-calcetín, un lazo rojo que te incita a la persecución, un collar que te pica un poco, no te dan ese atún que huele tan bien o que no te dejan entrar a ese armario repleto de jerseys de lana que debes retirar con las uñas para dormir una siesta al fondo calentit@.

Lo malo (y bueno a veces) de ser gato es que no puedes preparar la navidad, decorar la casa, hacer regalos y poner en práctica ideas que has visto por internet.
Como la de hacer un árbol de navidad con post it.
Yo lo bauticé como El Árbol de los Deseos para el Año Nuevo
A partir de un tronco dibujado y recortado ningún invitado a la cena podía irse esa noche de casa sin escribir en un post it su/s deseo/s para el año nuevo. 
Obedientemente y cansados todos cumplieron el requisito y me gusta tanto releer lo que está escrito que creo que no lo voy a quitar, para que al salir de casa cada día me acompañen siempre los buenos deseos de mis seres queridos.

Está en el vestíbulo, justo debajo de una luz que para hacer fotos es horrible pero tampoco llega la luz natural. El post it de arriba lleva dibujada una estrella aunque apenas se distingue en la foto.



8.1.12

Apunta, dispara y mójate

Aprovechando que os tengo ahí, atrapados delante del ordenador, os voy a soltar a bocajarro unas imágenes del ejercicio de diciembre que nos hemos puesto el grupo de fotografía. Tema: Splash.

Toda una serie de 

¡chif!

¡chof!

¡blurp!

¡splassssh!

¡boumb!

¡swiiiirs!

¡poung!

¡gluk!

¡brubrubrubu!

¡gorogorogorogoro!

¡blopblop!

¡fwish!

¡plounk!

¡bouk!

¡glourk!

...Y de muchos intentos fallidos de los cuales documento tres:




Al principio empecé sola pero la sesión prometía hacerse interminable así que aprovechando que Pelotillo, inconsciente de él, se ofreció para ayudarme, le secuestré y le tuve haciendo tiros al vaso hasta que se olvidó de su pasado más reciente, es decir, de lo que había desayunado ese día y de lo que había comido y cenado el anterior.

No, no incluyo las tomas falsas y la mención a Pelotillo juntas para que parezca que él es malo tirando. De hecho podría haber incluido la foto que documenta el momento en que él mete el pie en el cajón de arena de los gatos y la desparrama por todo el suelo del baño pero entonces no solo pensaríais que no tiene puntería, si no que encima es desconsiderado con nuestros gatos. Afortunadamente ellos no fueron testigo de tamaña ofensa y recogimos todo antes de que metieran sus delicadas patitas de nuevo en el cajón.
La verdad es que nos reímos mucho. También me acordé de lo que ha avanzado la fotografía y que menos mal que estamos en la era digital que esto mismo con carrete sería la ruina (tendría que hacer horas extras para pagar los carretes y los revelados ya que es un ejercicio muy difícil de conseguir a la primera).


28.12.11

Leer sube la tensión


Esta semana interfiestas estoy trabajando mañana y tarde en la oficina. Tengo la suerte de tener jornada intensiva durante el año pero cuando llega la época de las vacaciones mi compañera y yo vamos al revés que todo el mundo y es cuando más horas nos toca hacer y las peores, porque apenas hay trabajo.

Siete y media de la mañana. Llega el metro. Me desplazo un poco para entrar al vagón de al lado que parece menos lleno -ya de por sí poco llenos estos días en los que trabajamos una minoría a juzgar por la de sitios libres que hay-. Me siento. ¿Leo o escucho? Llevo días "escuchando" porque acabo con la vista bastante cansada pero echo de menos leer una buena historia. Me decido a leer. Mala decisión.

Entra una mujer cantando. La conozco. De vista. Y de oídas, ¡cómo para no haber reparado en ella! La he oído caminar por el andén de una de las estaciones por las que paso hacia mi primera parada. Es una fanática religiosa que va arengando a todo el mundo y a nadie en particular, a voz en grito, diciendo cosas como "¡¡Arrepiéntete!! ¡¡Ama a Cristo!!" y cosas del estilo. Su aspecto exterior es bueno, va bien vestida, no parece que pase hambre, ni que esté viviendo en la calle ni que por lo tanto haya perdido unos cuantos tornillos, lo que por otra parte sería comprensible en una situación así y suscitaría más lástima que otra cosa.


Tenemos el honor de que se suba a nuestro vagón. Nos infla las orejas y la cabeza de doctrina servil a Dios, de la vida en adoración al Señor, de que no nos podemos quejar de que en nuestras casas las cosas no vayan bien si no le amamos, etc etc. Nos da lecciones interminables de fanatismo, nos cuenta que a su casa van mujeres a las seis de la mañana a rezar ¡a las seis de la mañana!. Y digo yo, ¿qué hace ella en el metro que no está rezando con ellas? Los del vagón de hoy hubiéramos estado muy agradecidos si hubiera decidido acompañarlas. También me he acordado de sus vecinos. Como recen igual de alto que esta mujer habla seguro que ninguno se levanta tarde.

Yo sin poder leer una línea menos de cinco veces. Al llegar a la segunda estación de mi recorrido pienso: "bueno, ya está, se baja y ahora a pegar voces por los andenes". Pues no. Sigue. Se suben pasajer@s nuev@s. Resoplan. Murmuran. Uno pierde los nervios y pregunta tan alto como ella: "¿te queda mucho?". Inútil en el mejor de los casos. Esta mujer está en trance. Le ignora. ¿Habrá desayunado galletitas psicodélicas? El hombre desesperado, se baja y se cambia de vagón. De fondo se oye la música frenética de un acordeón  de alguien que estará tocando para ganarse unos eurillos (o eurazos que yo creo que se sacan una pasta gansa al final de la jornada). En ese momento siento que amo a todos los músicos y artistas ambulantes que realmente hacen algo para ganarse el dinero. Es un concepto de trabajo sutil pero por dios, ¡no, por dios no!, ¡por favor! que alguien se lleve a esta tipa.
Empiezo a tener pensamientos asesinos.

Así hasta seis estaciones. Parece poca cosa pero allí dentro, atrapados entre ese espacio reducido y la intención de llegar a tiempo al trabajo no es baladí tirurí.
Me contengo. Me resigno a leer la misma página cinco veces, los párrafos en orden aleatorio, total no me estoy enterando de nada. Se me ocurren mil argumentos que rebatir a la individua. Cojo un punto y seguido y de carrerilla me impulso y me leo una frase de un tirón. Parece que lo he conseguido. Estoy en mitad de la siguiente frase y oigo a la mujer desenfocada, de fondo, pero su palabras crecen y las vuelvo a tener en mis oídos.
Se baja por fin y respiramos todos de alivio. Se baja en la estación en la que ya la he visto gritar otras veces. ¿Aprovechará su viaje al trabajo para convertir? Cuando la ves por primera vez piensas que va a sacar agua bendita y la va a asperjar a todo lo que se mueva y/o respire. Apenas me he recompuesto y ya me va a tocar bajarme a mí para el transbordo. Voy a cambiar de lectura. Llevo varios días intentando leerme un ensayo que está bien pero que no es apto para esas horas tan tempranas. Lo marco y busco otro libro (electrónico. La biblioteca de Alejandría no se quemó, la llevo yo en el bolso. Ojalá.) Hojeo las carátulas. Mmmmmm.

Camino por el interminable pasillo de todos los días y llego al andén para retomar mi trayecto en otra línea. Me subo al vagón. Por fin puedo leer tranquilamente. Selecciono el libro nuevo. Empiezo. No me entero. ¿Me pasa algo? ¿Estoy enferma? ¿He perdido mis superpoderes lectores? No. La mujer de al lado tararea una canción por lo bajo. ¡¡Aaaaarggggg!! Tengo buen oído. Es útil pero a veces es una maldición. La oigo perfectamente. No me concentro en lo que leo. Será que con tanto amor a Dios se me ha ido el santo (la santa en mi caso) al cielo. Contesta una llamada.
Cómo no, se pone a hablar normalmente, como lo haría en su casa o en el bar. Es fundamental que los demás viajeros no perdamos detalle de su conversación. ¡Lo que nos íbamos a perder!: "Te llamé pero se me quedó el teléfono colgado. Y luego te llamé y no me lo cogías" Bueno, depende de dónde se quedara colgado el teléfono. Desde luego si a Pelotillo se le quedara colgado su móvil de un precipicio yo tampoco se lo cojería.



Ya totalmente cabreada por mis infructuosos intentos de leer cierro el libro y enciendo el reproductor de mp3. Me enfrasco en la batalla naval que dio origen al nombre de "Armada Invencible", que aunque me está aburriendo un poco, al menos entre los cañonazos y la voz tan agradable de Juan Antonio Cebrián, no me volverán a boicotear.

En el camino a pie a la oficina he sido interceptada varias veces por una transeúnte que no hacía más que cruzarse en mi trayectoria e invadir mi espacio y cuya colonia me estaba levantando el estómago. Solo íbamos ella y yo así que de ahí mi malestar, que había calle de sobra.  Al final me la he quitado de encima.

Creo que hoy a pesar de todas las intentonas de los hados de sacar la mala bestia que hay en mí me he portado bien. Espero que los Reyes Magos hayan tomado buena nota y vean que este año he sido muy buena para lo que podía haber sido. Si no, tendré que unirme a la predicadora del metro y gritar con ella:
 "¡¡Arrepiéeentete!!"