31.5.10

Regalos con mensaje


Hay muchas formas de decir las cosas a la gente que quieres.
No todo es lo que parece. A veces las cosas ocultan algo más de lo que muestran.
La capacidad del ser humano para superarse siempre es asombrosa.

¡Felicidades Pelotillo!

10.5.10

Cutter-bisturí

Debido al proyecto nuevo del que llevo hablando hace unas cuantas entradas pero del que todavía no puedo decir más -hmmm, parezco una actriz famosa intentando no desvelar el argumento de su próximo peliculón- he necesitado una herramienta que conocía pero de la que ignoraba el nombre:

cutter bisturí

Es decir, esto:

Investigando por la Gran Red de Redes descubrí cómo se llamaba pero no tenía tan claro dónde encontrarla.
Me daba a mi que era ese tipo de artilugios que por sentido común debería estar en muchos tipos de establecimiento pero que luego iba a hacerse de rogar.

Y así fue.

Una tarde de viernes, fuimos Pelotillo y yo al centro de Madrid, a comer y  para hacer otras compras pero teniendo como leit motiv el artilugio en cuestión. A falta de papelerías técnicas a mano y de otras tiendas dedicadas a la venta de productos de manualidades cerca visitamos unos conocidos grandes almacenes y nada. Lo único que tenían era el cutter de toda la vida y material casi infantil.

De vuelta a casa y con los brazos colgando de la desilusión se me ocurrió que en una tienda regentada por chinos* en nuestro barrio que es bastante grande podrían tenerlo.

Pelotillo, ocurrente él como es habitual, insistió en que de camino a la susodicha  visitáramos otras tiendas similares, con la intuición de que íbamos a tener suerte.

No la hubo pero nos íbamos acercando. Siguiendo sus instintos de animal comprador nos metimos en una tienda-kiosco de prensa-de todo un poco pero no regentada por un chino, no, si no por un señor que a mi siempre me recuerda a Christopher Lee pero en joven. 
Hasta que habla, claro, porque es un poco coleguilla y tiene esa forma de hablar del típico gato madrileño. Ni qué decir tiene que es un tío majo y  como tal estuvo rebuscando entre su stock pero lo que le quedaba era un pack de cutter bisturí y otras herramientas que no necesitaba en absoluto así que tuvimos que dejarlo.

Aprovechando el camino a recorrer visitamos la tienda de pinturas donde pedimos la carta de color para elegir cómo dejar las habitaciones que faltan por pintar en casa -algo que por cierto ya hemos empezado a hacer pero esto será tema para otro día-, movidos por un razonamiento extraño que nos llevó a pensar que como tenía artículos de brocha fina además de la gorda, que podría tener algún adminículo relacionado con las bellas artes menores.

Entramos. Nuestro hombre estaba al fondo de la tienda limpiando y se volvió con expresión de llevo una tarde en que no he intercamabiado sonido humano con ningún congénere lo que a mi ya me hizo sospechar.

-Hola, ¿tienes cutter-bisturí?
-¿El qué?
-Cutter-bisturí.
-....

Silencio.

-...Eeeeee. Noooo.
-Vaya.
-¿Has probado en una farmacia?

- ¡¡¡¡¡¿¿¿¿?????!!!!!

Pelotillo permaneció callado. Yo, trataba de entender el silogismo y descubrí que no era tal, que simplemente debió de relacionar conceptos al azar y como yo había dicho bisturí pues se le ocurrió farmacia pero aquello no era Pasapalabra, aunque hay que agradecerle la buena intención, pobre hombre.

Una vez que conseguí tragarme la perplejidad inicial le expliqué intentando que no quedara como un idiota. Deformación profesional.

-Eee...Pues no, pero es que es como un cutter pero el mango es cilíndrico y metálico y no tiene pestaña para deslizar la hoja; es más bien para manualidades y bueno, como llevamos un buen rato visitando tiendas por el barrio pues se nos ha ocurrido aquí...peeero...eeee...no hay problema...seguiremos buscando...


Llegamos a la tienda regentada por chinos y allí estaba: un resplandeciente cutter bisturí con 4 cuchillas de diferentes formas y grosores, engrasadas.
A 90 céntimos.

Pelotillo, la próxima vez descartamos primero nuestra gran tienda  al ladito de casa y si quieres luego entramos a la de pinturas a preguntar cualquier cosa para seguir escribiendo en el blog.



*Es muy habitual decir tienda de chinos y de hecho es una expresión que yo uso cuando hablo pero verlo escrito parece que se trate de una tienda donde tienen los chinos colgando como jamones para que elijas el que más te guste, de ahí el remilgo de mi expresión.

6.5.10

Amoníaco en ayunas


Mi sabia y candorosa gata está en proceso de recuperación de su infección de orina y tiene en su interior, ella, que es muy recogida, arenilla que debe eliminar con la nueva alimentación, cuidados, calorcito y agua, sustancia ésta que no bebe asiduamente como debiera.

La mañana de ayer descubrí que las piedrecitas en las que había orinado pulcramente estaban algo rositas y claro, le queda más de medio mes para terminar el tratamiento con el alimento nuevo y no parecía muy normal que volviera a las andadas.

Pelotillo se acercó al veterinario y la conclusión es que por lo visto, en este momento del proceso es normal. Como medida de control y para descartar infecciones reincidentes es recomendable hacer el análisis de orina. Al gato también para cerciorarnos de que todo está en orden.

Inciso: En estos momentos es cuando me alegro de que haya triunfado la prudencia y no haber acogido a los chiquicientos gatos y gatas abandonadas que me he ido encontrando por ahí. Hacer chiquicientos análisis cuando solo uno está malo hubiera sido terrible para llegar a fin de mes. Ni hablar entonces de las ecos...


Por todo esto, esta mañana tenía preparado todo el instrumental esperando el "acontecimiento".
Gracias a la experiencia adquirida anteriormente -aunque mejor no haberla necesitado- el tema es tan sencillo como sigue:

Suena el despertador a las 5:45 aprox.
Habitualmente tu gata sale disparada como si fuera ella la que debe ir a trabajar. Últimamente se hace más la remolona, actitud que me tiene mosca porque así se ha comportado durante lo peor de la infección, es decir, cuando no sabíamos que la tenía y sufría en silencio, la pobre.
Te diriges al cuarto de baño.
Colocas sobre el cajón de arena de los gatos otro cajón limpio y vacío, casi del mismo tamaño.
Doña Croqueta, es decir, la minina, se acerca.
Introduce delicadamente una pata -todo lo hace así, como si llevara las 24h del día la manicura recién hecha- y el suelo cruje, pero ¡oh, sorpresa! no hay arena.
Olfatea el cajón vacío. El caso es que le huele a sitio donde hacer los pises y cacotas pero no es igual que todos los días.
Se baja del cajón.
Husmea entre los dos cajones.
Comprueba que allí hay arena.
Mete una pata -delicadamente como habíamos dicho-.
Arrastra un poco de arena como si recreando el ritual previo de voy a soltar un pis fuera a hacer que mágicamente la arena saltara al cajón vacio y todo estuviera otra vez en su sitio.
Así varias veces.

Por fin, rendida, porque se considera más lista que todos nosotros, Doña Croqueta levanta su cabeza y con sus ojos dorados llenos de preguntas y confusión me mira como diciendo: "¿Qué hago? Ven a solucionarlo que yo sola no puedo" y es que mi gata confía mucho en mi y sabe que siempre que ha estado en apuros ahí he estado yo para ayudarla lo que por otra parte a mi me encanta hacer.

Finalmente, ha sucumbido y ha hecho el pis tan ansiado por mi.
A partir de ahí ha sido un correr de desprecinta jeringuilla-succiona el pis-abre el frasco esterilizado-rellénalo con el pis-cierra el frasco-tira la jeringuilla-lava corriendo el cajón vacío para el siguiente turno, el del pis del Señorito...aaaarf!

Al Señorito le puse su comida que ya le tocaba, y Doña Croqueta se acercó sinuosa a sabiendas de que conmigo delante no debía hacer ningún intento devorador como en tantas ocasiones.

Oigo que el Señorito aún en el baño rasca como si hubiese hecho pis y efectivamente estaba tratando de taparlo en el cajón vacío.
Él no tiene problema, de hecho está acostumbrado a marcar alegremente cualquier rincón de la casa, tiene el pito flojo debido a las hormonas y a la llamada del sexo libre -mi gato es muy hippie- y no se anda con remilgos. Lo que es una suerte o no, es que este gato no marca con unas gotitas sino que suelta la vejiga y ahí queda el charco, claramente identificable.

El Señorito, después de ser expulsado suavemente del cajón por mi, se fue a comer y yo me dispuse a extraer el pis con nueva jeringuilla-nuevo frasco esterilizado para la orina, repitiendo el proceso anterior. Pero me acordé de que había dejado a Doña Croqueta La Devoradora de Comida No Apta para Su Infección a solas con el inocente Señorito.

Otra vez a correr. Aún jeringa en mano, corre hasta la cocina, empuja despacito a tu gata para llevártela al baño y que se esté contigo tranquilita mientras intentas rellenar el frasco para la orina del gato, controlándola por el rabillo del ojo para que no se fugue en el último momento, no salpiques nada con la jeringa...

Después de ver lo mal que iba de tiempo, el cajón vacío acabó con un alcachofazo de agua fría de la ducha,  y puesto boca abajo para que lo limpiara Pelotillo cuando se levantara.

Con todo este ajetreo mañanil pensé que debía haberme levantado antes y no era de extrañar que cuando llegó el momento de mi desayuno ya estuviera por aromatizármelo con unas gotitas del líquido amarillo.

4.5.10

Nuevo proyecto

Combinar conceptos como color, telas, trabajo artesanal y nuevo proyecto solo pueden dar como resultado ilusión.

Combinar semanas de cálculos, rompecabezas, compras, elecciones, diseños, materiales, pruebas e ir solventando los escollos del camino compaginándolo con tu trabajo habitual y escaso tiempo libre solo puede dar como resultado...entusiasmo.

Vale, a veces también impaciencia, inseguridad, nervios, excitación y echar mano muchas veces de la serenidad, pues las ideas se agolpan y deben esperar turno hasta que adquieren entidad propia pero están ahí, marcadas e inolvidables.

Todos estos quebraderos de cabeza con gusto se han podido -y se pueden llevar- con la concentración que necesitan gracias al apoyo, comprensión y cariño de la persona que me respalda en esto y en todo lo que acontece en mi vida -como yo en la suya, espero- y que ya está demás que diga quién es.

Tener entre manos y en mente algo que empezó como una idea pequeña que ha ido creciendo y materializándose poco a poco, que implica crear totalmente a mano, cuidando los detalles, tratando de que el resultado final sea impecable -esa es la intención por lo menos-, absorbiendo todo lo que ves para aprender más y más y descubriendo que cualquier cosa puede ser una buena idea de partida es algo estresante pero muy gratificante.

Todavía hace falta esperar un tiempo. Ya queda menos para la presentación en sociedad. No sé cómo saldrá todo esto. Lo que puedo decir es que hasta el momento he disfrutado mucho con el proceso y deseo poder seguir disfrutando mucho tiempo cuando el nuevo proyecto ya esté en marcha por mucho mucho tiempo más, trabajando para dar lo mejor.

Por ahora debo seguir preparando los inicios de algo que volverá a comenzar, aunque para mi ya lo ha hecho, cuando se inaugure.

Próximamente más información...

3.5.10

Quiero dormir y punto

Cuando te gusta mucho dormir cualquier ocasión y lugar es bueno para echarse una cabezadita.

La verdad es que últimamente no se puede decir que estés demasiado cansada...Sí, quizás, algo estresada por tu compañero de piso, que excepto cuando duerme, no deja de buscarte por casa para acercarse y darte un par de toques de vez en cuando. Es majo, despierta cierto instinto protector en ti porque es más pequeño y algo inocentón pero reconozcámoslo: aunque es encantador a veces es un poco plasta.

Además te estás recuperando de una incómoda infección de orina que te lo ha hecho pasar un poquillo mal y para colmo estás algo mosqueada porque por este motivo han retirado de tu dieta una de tus comidas favoritas. 

Para esto último has encontrado un truquillo algo vil y es robar esos deliciosos bocados cuando tienes ocasión, a escondidas, claro; y si te pillan, salir corriendo intentando aprovechar esos segundos preciosos, antes de que te regañen por tu feo comportamiento, para llenarte la boca y que así ya no puedan quitarte también esos efímeros momentos de placer.

Con todos estos acontemientos no es de extrañar que, si eres de buen dormir te encuentres un sábado al mediodía sobre una cama cómoda y calentita, en una habitación habitualmente fresca, resposando tus huesitos sobre la almohada, en cuanto tengas ocasión, ¡zas! te hagas un hueco mientras nadie mira para arrebujarte en el endredón.

¡Si es que una es muy apañá!

26.4.10

Escribir con estilo


El material de papelería, de pintura de brocha fina, de artesanías, en general, tiene algo que siempre me ha atraído desde pequeña.

He crecido y me sigo perdiendo gustosamente entre estanterías de papel para acuarela, maletines de lápices de colores, lienzos en blanco, tubos de óleo inmaculados, henchidos y brillantes; gomas de borrar, pinceles sedosos, lápices de diferentes grosores y durezas,...

A ello he sumado otras aficiones capaces de atraerme como un imán. (Yo me pregunto, ¿y qué es lo que no me gusta? Podrían dibujarme como un mapa repleto de puntos de interés surcado por muchas carreteras que conectaran unos con otros y probablemente obtendrían el mapa dibujado por un loco.)

Este fin de semana un nuevo objeto embellecerá a partir de ahora mi caligrafía (a ver si dejo de tener letra de médico).

Un regalo muy preciado, por la persona que me lo ha regalado y por el objeto en sí.
Una pluma.



Ahora ya podré firmar elegantemente los autógrafos que me pida mi incontable público seguidor de estos blogs...y del nuevo proyecto cuando lo descubran.


Las palabras escritas perduran. 
Los regalos con corazón se vuelven imborrables en la memoria

21.4.10

Liada con unos tipos duros

LLevo bastante tiempo sin visitar mi propio blog porque he estado enfrascada en un proyecto nuevo. ¿Otro proyecto?
Pues sí. La cuestión es que llevo dos semanas sin despegar mi nariz de estos nuevos asuntos que me han tenido tan ocupada (y me siguen teniendo).

Tratando de resolver los problemas que me han ido surgiendo he conocido a unos tipos nuevos. Yo la verdad es que tenía la atención puesta en cuestiones tan sublimes como estéticas sobre aquello que tengo entre manos y de lo que todavía no puedo adelantar nada.

Un buen día les conocí. Habitualmente por mi trabajo tengo trato con muchos pero no suelo hacer caso a los tipos nuevos porque yo ya tengo lo mío. Esta vez fue diferente, fue como un flechazo. Al principio parecían tan agradables...

Todo esto me resulta un poco incómodo de contar pero he de aclarar que fue algo fortuito; en este momento de mi vida no tenía en mente para nada liarme con nadie pero ya se sabe: una cosa llevó a la otra y la carne es débil.

Como decía, al principio todo pintaba muy bien: Eran bien parecidos, atentos y se dejaban hacer. Cogimos algo de confianza y nos vimos unas cuantas veces. Cuando la relación ya parecía más consolidada fue cuando todo empezó a ir a peor.

Eran afables y parecían bien dispuestos pero a la hora de la verdad, cuando los necesitaba, desaparecían.
Últimamente, con tantas cosas que estoy haciendo a la vez, necesito que me lo pongan fácil, si no me empiezo a desorientar y todo se complica.

Ocurrió que me dejaron plantada en tres ocasiones y esto provocó un gran desánimo en mi. Desilusionada volví a mis tareas y de repente aparecieron.
Al final tuve que ponerme seria. Intenté quedar unas cuantas veces más poniendo mis condiciones, saltándome las normas establecidas pero ni por ésas. Volvieron a tomarme el pelo.

Tuve que tragarme mi dignidad y recurrir a...Pelotillo. En una situación así era la última opción que se me ocurriría.
Imagináos, yo diciéndole que me había liado con unos tipos ¡y que encima me sentía engañada!
Tuve que contárselo. No quería trastornarle. Sabía que todo esto iba a dar un vuelco a su vida pero me sentía tan mal que al final se lo conté todo.
Le dije: "Cariño, no es lo que parece. Puedo explicarlo".

Después de informarle de todo con detalle y a pesar de la situación tan difícil que se le presentaba lo encajó bien. ¡Sorprendentemente bien! ¡Estuvo dispuesto incluso a ayudarme! Yo no daba crédito.

Tan buen talante tiene Pelotillo que les ha dedicado una gran parte de su tiempo en los últimos días. Todo era un poco atípico. 
Quedó con ellos y, bueno, yo le facilité algunas pistas sobre cómo tratarlos porque ya los conocía. Pero no hizo mucha falta porque con la pericia, el saber hacer y el carisma de Pelotillo todo ha ido fabulosamente bien.

Ahora se llevan genial e incluso se ven sin que yo esté delante. Nuestra relación, la de los tipos y yo, ha mejorado mucho. Ahora cuando nos vemos no hay desencuentros, nadie se esconde; ya no hay motivo, Pelotillo sabe de ellos y ellos de él.

Todos estamos felices y cada uno en su sitio...

...Yo y Pelotillo, llevando nuestras vidas y los tipos, antes tan duros, siendo los tipos de letra que siempre debieron ser.

(Este articulo tan extravagante se entenderá cuando se desvele el misterio del nuevo proyecto).