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8.4.13

Despertador gatuno

¿A quién no le gustaría que le despertaran así?



A mí me encantaría. Sería una muy buena forma de empezar un lunes. :))
(A través de www.cosasdegatos.es)

21.7.10

Ayuda desinteresada

Cuando se te cae el cuenco de pienso del gato y se esparce por el suelo siempre es agradable ver que acude alguien rápidamente a echarte una mano:


...Bueno, mejor dicho a echarle morro e ir zampándose las croquetas.

20.7.10

Bruno ya no es un sin papeles

[Foto de www.directoalpaladar.com]
Mi gato Bruno es un machito de ojos azules al que no se le ha podido castrar (uf!) por cuestiones de salud. Mi gato y yo convivimos desde hace unos 5 añitos. Formó parte de nuestras vidas un año más tarde que Doña Croqueta y desde entonces nos han pasado muchas cosas juntos a los tres. Cuando Pelotillo llegó a mi vida -y a la de los gatos- no sabíamos cuánto iban a mejorar las de todos. La mía por descontado aunque yo lo suponía, pero El Señorito -o Bruno-, inocente y rebelde, ni lo imaginaba.

Como buen machito que es al principio le hacía pases de pelotillas a Pelotillo: cada vez que Pelotillo se arrimaba un poquito a mi allí aparecía Bruno, por detrás o paseándose sobre nuestras piernas, mostrándole orgulloso sus atributos felino-masculinos como dos madroños, marcando el territorio. Esto era lógico pues llevábamos los tres -los gatos y yo- un tiempo en agradable armonía y Bruno había asumido el papel que la naturaleza le decía que debía asumir.

A Doña Croqueta le pude poner el microchip al poquito de hacerle los chequeos pero Bruno no tuvo la misma suerte porque por entonces era un gato que no aguantaba ni cinco minutos cogido en brazos.

Recuerdo la primera sesión de análisis de sangre y vacunación. Fue cuando su veterinario me dijo que no se le podía poner el microchip porque había que sedarlo y como eso era incompatible con su enfermedad así se quedó.
Es cierto que Bruno, por el desarrollo de su enfermedad y por su carácter más nervioso vivía con más excitación los acontecimientos.
Pero claro, si ya ha protestado porque te llevan a un sitio que huele a canes, a animales varios y a desinfectante, hay otros especímenes nerviosos esperando como tú, y después un tío con bata blanca te pincha varias veces y vuelve a insistir, pues solo te queda ponerte de mala leche y plantarle cara al tipo ése que encima te ha encerrado en una jaula flexible para que no le digas cuatro cosas bien dichas. Bruno se enfadó tanto que se le soltó el collar y el cascabel salió volando por los aires.

A pesar de todo el carácter que a veces saca Bruno en la consulta siempre ha distinguido contra quién iba dirigido su cabreo y nunca se ha revuelto contra  Pelotillo o yo; tenía muy claro que el veterinario era el objetivo, jiji.

Desde el momento en que Pelotillo se trasladó a nuestra casa la vida para Bruno ha sido una constante sesión de mimos, caricias, besos, achuchones y cachetitos varios y poco a poco nuestro gato se ha rendido a la evidencia y ha visto que por mucho pase de pelotillas que haga él es el segundo al mando en el mundo feromonil.
Han pasado cuatro años y con un buen código de machitos consolidado entre Bruno y Pelotillo, hace pocos días éste se animó a ponerle el chip.

Yo estaba un poco preocupada porque Bruno tiene más paciencia que antes pero no tanta. Sin embargo todo fue estupendamente y no solo le pusieron el chip sino que le cayeron dos vacunas a continuación y allí no saltó ni un bigote ni se vio brillar un uña fuera de su zarpa.

Ahora Bruno luce mucho más imponente aunque a mi me recuerda un poco a Chuck Norris con su chapa del ejército en una peli bélica.

¡Uy, ésta no era la foto!




Bruno Norris

6.5.10

Amoníaco en ayunas


Mi sabia y candorosa gata está en proceso de recuperación de su infección de orina y tiene en su interior, ella, que es muy recogida, arenilla que debe eliminar con la nueva alimentación, cuidados, calorcito y agua, sustancia ésta que no bebe asiduamente como debiera.

La mañana de ayer descubrí que las piedrecitas en las que había orinado pulcramente estaban algo rositas y claro, le queda más de medio mes para terminar el tratamiento con el alimento nuevo y no parecía muy normal que volviera a las andadas.

Pelotillo se acercó al veterinario y la conclusión es que por lo visto, en este momento del proceso es normal. Como medida de control y para descartar infecciones reincidentes es recomendable hacer el análisis de orina. Al gato también para cerciorarnos de que todo está en orden.

Inciso: En estos momentos es cuando me alegro de que haya triunfado la prudencia y no haber acogido a los chiquicientos gatos y gatas abandonadas que me he ido encontrando por ahí. Hacer chiquicientos análisis cuando solo uno está malo hubiera sido terrible para llegar a fin de mes. Ni hablar entonces de las ecos...


Por todo esto, esta mañana tenía preparado todo el instrumental esperando el "acontecimiento".
Gracias a la experiencia adquirida anteriormente -aunque mejor no haberla necesitado- el tema es tan sencillo como sigue:

Suena el despertador a las 5:45 aprox.
Habitualmente tu gata sale disparada como si fuera ella la que debe ir a trabajar. Últimamente se hace más la remolona, actitud que me tiene mosca porque así se ha comportado durante lo peor de la infección, es decir, cuando no sabíamos que la tenía y sufría en silencio, la pobre.
Te diriges al cuarto de baño.
Colocas sobre el cajón de arena de los gatos otro cajón limpio y vacío, casi del mismo tamaño.
Doña Croqueta, es decir, la minina, se acerca.
Introduce delicadamente una pata -todo lo hace así, como si llevara las 24h del día la manicura recién hecha- y el suelo cruje, pero ¡oh, sorpresa! no hay arena.
Olfatea el cajón vacío. El caso es que le huele a sitio donde hacer los pises y cacotas pero no es igual que todos los días.
Se baja del cajón.
Husmea entre los dos cajones.
Comprueba que allí hay arena.
Mete una pata -delicadamente como habíamos dicho-.
Arrastra un poco de arena como si recreando el ritual previo de voy a soltar un pis fuera a hacer que mágicamente la arena saltara al cajón vacio y todo estuviera otra vez en su sitio.
Así varias veces.

Por fin, rendida, porque se considera más lista que todos nosotros, Doña Croqueta levanta su cabeza y con sus ojos dorados llenos de preguntas y confusión me mira como diciendo: "¿Qué hago? Ven a solucionarlo que yo sola no puedo" y es que mi gata confía mucho en mi y sabe que siempre que ha estado en apuros ahí he estado yo para ayudarla lo que por otra parte a mi me encanta hacer.

Finalmente, ha sucumbido y ha hecho el pis tan ansiado por mi.
A partir de ahí ha sido un correr de desprecinta jeringuilla-succiona el pis-abre el frasco esterilizado-rellénalo con el pis-cierra el frasco-tira la jeringuilla-lava corriendo el cajón vacío para el siguiente turno, el del pis del Señorito...aaaarf!

Al Señorito le puse su comida que ya le tocaba, y Doña Croqueta se acercó sinuosa a sabiendas de que conmigo delante no debía hacer ningún intento devorador como en tantas ocasiones.

Oigo que el Señorito aún en el baño rasca como si hubiese hecho pis y efectivamente estaba tratando de taparlo en el cajón vacío.
Él no tiene problema, de hecho está acostumbrado a marcar alegremente cualquier rincón de la casa, tiene el pito flojo debido a las hormonas y a la llamada del sexo libre -mi gato es muy hippie- y no se anda con remilgos. Lo que es una suerte o no, es que este gato no marca con unas gotitas sino que suelta la vejiga y ahí queda el charco, claramente identificable.

El Señorito, después de ser expulsado suavemente del cajón por mi, se fue a comer y yo me dispuse a extraer el pis con nueva jeringuilla-nuevo frasco esterilizado para la orina, repitiendo el proceso anterior. Pero me acordé de que había dejado a Doña Croqueta La Devoradora de Comida No Apta para Su Infección a solas con el inocente Señorito.

Otra vez a correr. Aún jeringa en mano, corre hasta la cocina, empuja despacito a tu gata para llevártela al baño y que se esté contigo tranquilita mientras intentas rellenar el frasco para la orina del gato, controlándola por el rabillo del ojo para que no se fugue en el último momento, no salpiques nada con la jeringa...

Después de ver lo mal que iba de tiempo, el cajón vacío acabó con un alcachofazo de agua fría de la ducha,  y puesto boca abajo para que lo limpiara Pelotillo cuando se levantara.

Con todo este ajetreo mañanil pensé que debía haberme levantado antes y no era de extrañar que cuando llegó el momento de mi desayuno ya estuviera por aromatizármelo con unas gotitas del líquido amarillo.

3.5.10

Quiero dormir y punto

Cuando te gusta mucho dormir cualquier ocasión y lugar es bueno para echarse una cabezadita.

La verdad es que últimamente no se puede decir que estés demasiado cansada...Sí, quizás, algo estresada por tu compañero de piso, que excepto cuando duerme, no deja de buscarte por casa para acercarse y darte un par de toques de vez en cuando. Es majo, despierta cierto instinto protector en ti porque es más pequeño y algo inocentón pero reconozcámoslo: aunque es encantador a veces es un poco plasta.

Además te estás recuperando de una incómoda infección de orina que te lo ha hecho pasar un poquillo mal y para colmo estás algo mosqueada porque por este motivo han retirado de tu dieta una de tus comidas favoritas. 

Para esto último has encontrado un truquillo algo vil y es robar esos deliciosos bocados cuando tienes ocasión, a escondidas, claro; y si te pillan, salir corriendo intentando aprovechar esos segundos preciosos, antes de que te regañen por tu feo comportamiento, para llenarte la boca y que así ya no puedan quitarte también esos efímeros momentos de placer.

Con todos estos acontemientos no es de extrañar que, si eres de buen dormir te encuentres un sábado al mediodía sobre una cama cómoda y calentita, en una habitación habitualmente fresca, resposando tus huesitos sobre la almohada, en cuanto tengas ocasión, ¡zas! te hagas un hueco mientras nadie mira para arrebujarte en el endredón.

¡Si es que una es muy apañá!

5.2.10

Quiero ser una mascota - II

 
Como prometí el día anterior hoy la sección tratará del entretenimiento del felino pues un gato casero que se precie puede estar bien alimentado y tener todo el cariño del mundo pero generalmente con el carácter  curioso y proclive al aburrimiento en cinco minutos si está en un espacio limitado, es esencial que se distraiga...y que haga ejercicio.

Para ello, y revolviendo entre los tesoros encontrados en la mencionada web, contamos con algunas ideas.
El primer artefacto es una caja llena de agujeros como un queso gruyère, que bien podría servir de loft para una familia de ratones.
La idea es esconder juguetes en su interior para que los gatos, que adoran los retos, traten de cazarlos y cogerlos. Se supone que el felino estará horas jugando con la caja tratando de atrapar el contenido pero creo que quien escribió la información del producto lo más cerca que ha estado de un gato habrá sido de uno de peluche porque no conozco ningun Felis silvestris que, no estando al aire libre, permanezca media hora seguida jugando.



Una alternativa a la caja agujereada es un circuito con una bola, como se aprecia en la foto.
La ventaja que tiene este aparato es que puedes montar el circuito como quieras siempre que compres dos cajas del producto en vez de una y así tener más piezas y más posibilidades de combinación.

Sin duda será muy entretenido para el humano, configurando el circuito; y para el gato, jugando con la bola antes de que el circuito esté terminado y por supuesto con la bola dentro del circuito; eso si el humano la encuentra.
Si no quieres gastarte un céntimo porque no está la cosa para extras y tienes un scalextric, móntalo porque es un espectáculo ver cómo el gato se vuelve loco intentando no perder de vista el coche y  atraparlo. Eso sí, no pretendas llegar a la meta haciendo una gran carrera ni con el coche intacto.



¿Quién dijo que los gatos no usan la electrónica?
Este ratón es un 2 en 1: el gato puede jugar a cazar el ratón o el dueño puede esconderlo en la mano y proyectar el puntero láser en cualquier superficie para que el gato trate de cogerlo.
Advertencia: si el gato juega con el ratón por el suelo y el láser está funcionando, póngale un casco de soldador al gato. Si no probablemente se quede ciego.
El último artilugio es cama y rascador, otro 2 en 1, como el ratón-láser. El gato, como buen dormilón que es, se verá tentado a subirse para disfrutar de una siesta desde un lugar privilegiado ya que dormir en las alturas con la posibilidad de dominar "toda la tierra que baña la luz" a un golpe de pupila, cual Rey León, es un lujo al que no se pueden resistir. Ya de paso y para dejar bien clarito que "este sitio es mío" podrán pulir sus uñas con el rascador adjunto del que pende la cama.

Esta hamaca gatuna bien podría estar en la sección de bienestar con el resto de adminículos destinados al relax y solazamiento de nuestro felino pero hay dos puntos que considero que deben proporcionar un buen entretenimiento tanto para el gato como para el humano conviviente con él y que justifican que esté en esta sección:

  • subir de un salto limpio y elegante es seguro que un gato puede hacerlo pero debe de ser muy interesante ver cómo el gato despliega sus veinte uñas para superar el balanceo.

  • colgar la hamaca del tirador de una puerta, si es ciega, no supone ningún problema pero como sea de acceso a un espacio transitado el gato va a tener que subirse las pastillas para el mareo.


No puedo evitar pensar que todos estos artículos extra-ordinarios están pensados más bien para entretener al ser de dos patas que lo compre, lo que por otra parte no está nada mal si supone que humano y felino compartan tiempo juntos.

4.2.10

Quiero ser una mascota - I

 

Buscando un regalo especial por internet para un amigo me topé con la página cuyo nombre no diré aquí para no hacer publicidad pero que podríamos traducir con el término nórdico valkiria.

Picada en mi insaciable y a veces irritante curiosidad por el mundo en general -para mí, no para los demás, que soy muy discreta- descubrí la sección de mascotas.

Me dirigí concretamente a la de gatos porque estoy más en contacto con ellos, aunque todos los animales me parecen estupendos.

Ante mis ojos se desplegó un mundo lleno de artilugios, invenciones y conceptos que no imaginé.
Yo pensaba que la locura mercantil de objetos innecesarios para mascotas se paraba en el conjuntito de camuflaje para perros en días fríos, o vestiditos y disfraces para verdaderos santos gatunos por su paciencia -eso o que estén paralizados con alguna sustancia sustraída a la KGB para hacer la foto-.
La sección de hoy versará sobre la alimentación que aunque no es demasiado espectacular supone un avance de lo que os espera.


El primer artilugio es un dispensador de comida para perros de tamaño mediano y de ahí, animales varios sobre cuatro patas que coman prácticamente del suelo, para abajo:


  
En la información del aparato dice que puede dispensar comida tres veces al día y que puedes seleccionar la ración para no tener que estar pendiente de alimentar a tu compañero no humano. 
Como se puede comprobar no le falta de nada, hasta reloj, para programar la hora en que el cuenco se vuelva a llenar. ¡Ay, si hubiera caído en las manos de Paulov!


El cuenco se puede desmontar y limpiar en lavavajillas que ya es un avance y lo mejor de lo mejor es que el megadispensador funciona con pilas alcalinas que duran 6 meses y hasta te avisa de batería baja, vamos un lujazo.

La única pega que le veo a estos cacharros es que son útiles en vacaciones, si no puedes llevarte, por ejemplo, a tu gato;...que son más territoriales;...que para pocos días se descentran...

Pero para el día a día no hay nada más gratificante que abrir la bolsa del pienso (o "croquetas") y ver a esa gata o a ese gato que hace 15 segundos dormía plácidamente enroscado en el salón, salir disparado como una sombra en movimiento hacia el cuenco de sus croquetas, donde te lo encuentras 5 segundos más tarde, perfectamente despierto/a y con el rabo tieso; tan ilusionado/a que le vibra como si fuera una varita de zahorí con el zahorí metido en un pantano hasta las rodillas .


Hay que decir en favor del fabricante que advierte de que no se descuide la visita diaria a la mascota -por otras personas, se entiende- en caso de ausencias prolongadas. Esto raya en el servicio público.


Comer también puede ser divertido, de hecho este artilugio podría estar en la sección de entretenimiento reservada para posteriores artículos pero como el juego consiste en sacar la comida se queda en esta sección.

Lo que ya no debe de ser tan divertido es ver cómo la esfera va repartiendo la comida por toda la casa mientras tu gato, emocionado, sigue jugando con ella, ajeno a las croquetas esparcidas por la alfombra Görfildsk blanca y suave que acabas de plantar en el salón.
Además ¿se habrán dado cuenta los fabricantes de que una bolita de pienso en sí es un buen juguete para un gato en un momento dado? Pesa poco, es redondeada y resistente. ¡Yo he visto cosas más extrañas como juguete pero este no es el lugar adecuado para contarlas!

También puede darse la situación de que un gato casero casero, con el eficaz dispensador arriba reseñado en casa, vea la bola prometiendo delicias secretas y le saque la uña del dedo medio y la lengua mientras sigue ronroneando al lado del radiador hasta que toque la siguiente hora del rancho.


Para los gourmets una muestra de los delicatessen que nuestros amigos felinos pueden paladear. Desde luego la foto está más  orientada a los supuestos dueños humanos pues no me imagino a un gato, por muy elegante que sean ellos -y lo son-, cogiendo los palillos para comer algo que, según la foto, cocinado hasta podría tener buena pinta, todo sea dicho.


Siguiendo con las exquisiteces, mención especial merece la siguiente Sopa:

Entre sus ingredientes cuenta con arroz integral, especias y escamas. ¡Hmmm! ¡Delicioso..! Sobre todo lo de encontrarse escamas en la comida...
...Porque es para gatos que si no...



Alimentos orgánicos tampoco faltan:
Y por último La Cosa Para La Que No He Encontrado Traducción Válida pero que tiene un aspecto...asqueroso. Eso sí, bajo en grasas y alto en proteínas. Por cierto está ahumado.


Esta delicia es para perros, que si lo ve un gato lo primero que hace es meterse dentro.

En la próxima entrega: Entretenimiento.