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11.11.10

Si quieres un crédito vete a un concesionario

Allá por septiembre ya había hablado de que Pelotillo y yo estábamos buscando piso desde hacía tiempo pero que al final los bancos, pobrecillos ellos con todo su dinero bien guardadito no vaya a ser que se lo quiten, nos habían cogido cariño en el barrio y no nos dejaron irnos de allí. 
Por ello pasamos al Plan R, de Reforma y consecuentemente empezamos por donde hay que empezar en estos casos: pedir presupuesto.

Con este tema prácticamente zanjado y solucionado a principios de noviembre el siguiente paso era volver a visitar a los bancos (si es que no aprendemos!) para que nos dieran un crédito, esta vez pequeñito -apenas un pellizquito de nada a las arcas del erario financiero- para la reforma y el coche, que también necesitamos cambiarlo.

Panhard-Levassor 1901. The Ward Bros. Collection
El coche podía esperar al año siguiente, incluso a mediadios. Estuvimos haciendo cálculos, combinaciones, permutaciones y formulaciones químicas con las cuotas y los meses y al final para dejar de hacernos tanto lío en pareja Pelotillo se acercó a un concesionario de la marca que ya había elegido a plantear un "y si..." y compartir sus dudas con un tercero a ver si aclaraba el embrollo. Sobre todo porque nos preocupaba que una vez hecha la reforma fuéramos dentro de medio año al concesionario y nos dijeran que no nos podían financiar el coche por estar pagando cuotas de un crédito anterior, aunque fueran pequeñas.

Una vez calculado el coche con las características indicadas por Pelotillo, éste planteó la gran incógnita anticipando una respuesta negativa.
Su sorpresa fue mayúscula cuando el señor que le atendía le ofreció ampliar la financiación para cubrir el importe necesario para la reforma.

Como la oferta era flor de un día, Pelotillo me llamó para contármelo y aunque sonaba realmente atípico aceptamos y firmó.

Aston Martin 1939
La respuesta de la Caja cuyo nombre no voy a concretar, también le llegó en esos días y resulta que para pedir un crédito para una reforma normalita y para un coche había que poner como aval dos viviendas. Prácticamente lo mismo que te piden para que te compres un piso. Al final nos iremos a vivir al coche! Lo que no me explico muy bien es ese afán que tienen los bancos/cajas en acumular posibles pisos endeudados que luego tendrán que vender. ¿Tan bien se venden? ¿O quizá es que si no tienes una gran fortuna lo más valioso que "tienes" (=tú lo pagas pero mientras es propiedad del banco) es la vivienda? Bueno, creo que con esta segunda pregunta la cuestión se responde sola. Sí.

La conclusión es que el mundo está cambiando. La crisis está dando soluciones alternativas mientras otros se devanan los sesos dando soluciones políticas que unos y otros exprimirán para sacarle su jugo de cara a las próximas elecciones, dándole sentidos distintos, buscando la parte favorable a sus intereses.
Se organizan costosas convenciones que yo sustituiría por videoconferencias que seguro que es más barato, pero la verdad es que tendremos que hacernos a la idea de que tenemos que cambiar nuestros planteamientos y para mí esta financiación atípica es la prueba de ello.

A día de hoy estamos esperando contentos que llegue el final de este año pues realmente va a ser "año nuevo, vida nueva". (Cuán distinto al de hace seis años!)

Automóvil tipo 1932 Ford Highboy Roadster

22.9.10

Re-forma


Eso es lo que va a tener nuestro piso: una forma nueva. Bueno, hasta donde lo permitan sus muros de carga.
Y todo ello será posible a la inestimable colaboración de los bancos. O a su falta de ella.
Claro, porque resulta que tú solo* vas a pedir una hipoteca y, después del soponcio que se han llevado los bancos con la crisis, que han perdido toda su autoestima y confianza en el mundo mundial, pobrecillos, resulta que solo te conceden el 80% del valor de venta o de tasación, si éste es más bajo que el de venta.

Normal, yo es que tengo un calcetín tamaño Demis Roussos (con todo el respeto para él) en el que llevo metiendo mensualmente desde que nací, unos fajos de billetes que me permiten ahora casi pagar la mitad del dinero que necesito -porque no lo tengo, si no no lo pediría voluntariamente al banco para que me lo cobrara mucho más caro**- de un piso que encima no supone un salto cualitativo con respecto al actual pero que me permitirá vivir un poco más desahogadamente en cuanto al espacio.

Llegados a este punto uno puede pensar: "Bien, pero siempre ha habido que tener unos ahorros previos para comprar un piso"
Pues esto es cierto pero existen circunstancias en las vidas de las personas que truncan esas previsiones. 

A veces a un@ le pasan cosas que interrumpen el fluir esperado de los acontecimientos. Un@ ya iba encaminado a cumplir esas expectativas, de hecho había llegado a culminar etapas en las que se tiene una vida montada, ya había aportado los ahorros previos para conseguir iniciar una vida independiente y se encuentra con que tiene que empezar de cero y no es fácil.

Los gastos se suceden y en esta etapa inesperada nada tienen que ver con mejorar tu calidad de vida tal y como se entiende la expresión, aunque a la larga lo estés haciendo. Surgen situaciones vitales con las que no contabas y para las que el mundo actual supuestamente civilizado no está preparado ni para contemplar. La vida sigue y los años pasan y tienes que seguir atendiendo tus responsabilidades y tratando de no perder tu hueco en la vida porque no hacerlo así es quedarse marginado de toda posibilidad de rehacerla.

Después de mucho esfuerzo moral y económico recuperas la estabilidad y, has tenido suerte, la felicidad; que ahora encima es mayor que la primera vez (no vamos a ahondar en las causas). En este punto es cuando consideras que quieres llegar un paso más lejos y eso requiere otro esfuerzo económico que estás dispuesto a asumir a pesar de que en cuestiones de préstamos un@ no es el que se lleva los beneficios.

Te vas animando, vas adentrándote en el mercado inmobiliario, te vas desanimando, vas acotando los sueños y elevando a ilusión lo que antes considerabas decepción pues ya sabemos que el ser humano es sobre todo adaptable.



Visitas pisos y te vas asomando tímidamente, primero, al proceloso mundo de los bancos por internet y allí puedes hasta experimentar milagros y que te den el 100% de la hipoteca con gastos incluidos. A fin de cuentas lo contemplas porque tu sueldo lo permitiría y ya que no has podido re-ahorrar para diez años, te resignas.

Te envalentonas y te decides a ir a los bancos a contrastar/ampliar la información y ahí se te cae todo al suelo. Al suelo hipotecario que es muy alto. Con esto de la crisis es que ha subido hasta el suelo mientras el techo se nos cae a pedazos. Aquí volvemos al punto de inicio de esta entrada.

Después de decirte que solo se concede el 80% sobre el valor más bajo ya sea el de venta o el de tasación, al personal del banco (ellos solo cumplen con su trabajo, ¿no?) les cambia la expresión, se ponen la máscara y la chistera y la agitan para ¡puf! sacarse unos pisos embargados o a punto de embargar con los que sí se puede conceder el 100% del préstamo.

La situación es grotesca ya que en realidad están sacando cadáveres de la chistera. Algunos todavía están calientes porque si no te importa no verlos antes puedes comprarlos para evitar que otro comprador desesperado se adelante. Lo peor de esta última circunstancia es que si lo piensas un poco estás comprando el piso de embargo con el antiguo propietario dentro. Es puro canibalismo inmobiliario.

El último cartucho es que recurras a una financiera especializada en hipotecas donde la información que mantienen en internet es como la de los bancos: inútil y descatalogada (a mi esto me recuerda a un término que tiene mucho que ver con no decir la verdad pero no voy a profundizar en estos conceptos pues no me dedico a la lingüística).

La propuesta más viable para conseguir un símil de "hipoteca 100%+parte de gastos" es que hipoteques la vivienda que quieres habitar y otra vivienda de algún familiar (con el que ya te puedes llevar muy muy muy bien) que esté libre de cargas y así ¡tachán! te den permiso para comprar una casa nueva.
Es como un aval pero por el que además pagas. 

Yo me pregunto: si existe algún familiar tan tan tan tan generoso que va a dejar que otra persona hipoteque su casa ya pagada teniendo también que pagar la hipoteca-objetivo que sería la vivienda recién adquirida, con el riesgo de que en caso de impago este familiar también se quede en la calle ¿para qué quieres un préstamo? Mejor sería que el familiar pidiera una hipoteca-mini para su casa y así dejarte el dinero que te hace falta adelantar para pedir una miserable hipoteca, ¿no? O que este familiar pida un crédito más o menos pequeño que tú le devolverás. En cualquier caso este sufrido familiar siempre se jugaría menos que dejar hipotecar su casa en manos de otro.


Nuestra solución va a ser dedicar ese dinero que para los bancos no parece ser suficiente en contribuir a la vida laboral de profesionales cualificados que hagan magia blanca convirtiendo nuestro piso en un espacio más habitable, más espacioso, acogedor y que encima parezca todo esto para continuar con el desarrollo de nuestras vidas.

Con razón el mercado del ladrillo se ha reciclado al de la llana y la maceta.


*solo entendido como unidad individual personal, no como: "buenas, yo pasaba por aquí y ya que voy a sacar 300€ de la cuenta para esta quincena  se me ha ocurrido que si me pueden conceder una hipoteca de nada"

**reflexión motivada por una conversación con Pelotillo a través de otra conversación que mantuvieron él y Mafioso hace algunos años

P.D.: Cuánta razón tiene Aslan.


[fotos cortesía de 
www.lujoymoda.com
www.decorailumina.com
www.pintomicasa.com]